TMS para acelerar la rehabilitación después de un derrame cerebral

TMS para acelerar la rehabilitación después de un derrame cerebral

TMS ofrece el más novedoso tratamiento para acelerar la recuperación de pacientes que han sufrido un ictus cerebral (ACV o derrame cerebral). Es un método seguro, no invasivo y ambulatorio.

¿Cómo funciona TMS para reducir las secuelas motoras de un ICTUS cerebral?

La Estimulación Magnética Transcraneal o TMS (por sus siglas en inglés) ha demostrado ser una gran ayuda para personas que han sufrido de un ictus cerebral o derrame cerebral y para pacientes que sufren de migraña, fibromialgia, tinnitus, dolor crónico y neuropático, entre otros.

TMS está aprobado por la FDA y respaldado a nivel internacional por la investigación y aplicación de instituciones académicas de alto nivel, hospitales y centros líderes en la aplicación del tratamiento.

¿Qué es ICTUS cerebral o "derrame cerebral"?

Un Ictus Cerebral (antes conocido como Accidente Cerebro Vascular o AVC) ocurre cuando se bloquea el flujo de sangre en las arterias que nutren el cerebro, o cuando ocurre un sangrado en el cerebro mismo o en las membranas que lo rodean. Un Ictus Cerebral es una interrupción de sangre en cualquier parte del cerebro. Es una enfermedad neurológica grave que muchas veces produce incapacidad física y mental, e incluso la muerte.

¿Cuáles son los síntomas de un ICTUS cerebral?

Los síntomas de Ictus Cerebral dependen del área cerebral afectada. En otras palabras, las secuelas de un Ictus están directamente relacionadas con la región del cerebro en que se da. En algunos casos las personas ni siquiera se dan cuenta que sufrieron un Ictus Cerebral.

Generalmente, el desarrollo súbito de uno o más de los siguientes síntomas es indicio de un Ictus Cerebral o “derrame”:

  • Debilidad o parálisis de un brazo, una pierna, un lado de la cara o cualquier parte del cuerpo.
  • Entumecimiento, hormigueo o disminución de la sensibilidad.
  • Cambios en la visión.
  • Dolor de cabeza severo y súbito, sin causa conocida.
  • Lenguaje mal articulado, incapacidad para hablar o entender el lenguaje.
  • Dificultad para deglutir o babeo.
  • Vértigo (sensación anormal del movimiento).
  • Pérdida del equilibrio o coordinación muscular.
  • Cambios evidentes en la personalidad.
  • Cambios en el estado anímico (depresión, apatía).
  • Somnolencia, letargo o pérdida del conocimiento.
  • Movimientos incontrolables de los ojos o párpados caídos.
  • Pérdida repentina de la memoria.

TMS post- derrame cerebral para la rehabilitación neurológica