“Me siento plena y feliz”

Quiero compartir con ustedes lo siguiente. Soy una mujer de 47 años, casada, con tres hijas mayores de edad, enfermera retirada. Desde muy temprano en mi adoslescencia empecé a padecer de depresiones, y no fue hasta que cumplí los treinta años que fui diagnosticada por mi siquiatra como “Depresiva Mayor” en el primer internamiento hospitalario que tuve. Empecé a ser tratada tanto con terapia medicamentosa como con sicoterapia. En el transcurso de todo este tiempo he recibido toda clase de antidepresivos que conforman una lista demasiado larga para transcribirla, asì como tratamiento electroconvulsivo (TEC); ya que, a pesar de tomar los medicamentos al pie de la letra, no abandonar la terapia con el mèdico siquiatra, seguir sus consejos para mantener una salud integral, no solamente sicoemocional, sino también fìsica y espiritual; he sufrido varias crisis severas en estos años, con varios intentos de suicidio que me llevaron a la Unidad de cuidados intensivos al borde de la muerte. Para 1998 hice la primera crisis maniaca, soy portadora del Trastorno Bipolar. Para este momento fui pensionada por enfermedad.

Debo mencionar que a pesar de la enfermedad crònica que padezco, en los perìodos de salud (que han sido varios años) he vivido una vida plena, feliz, realizada como mujer, esposa, madre y profesional, pues aunque estoy pensionada no me he retirado del todo del ejercicio de la enfermerìa,he dictado clases universitarias, presto servicios de enfermerìa a domicilio, en algunos asilos de ancianos he colaborado voluntariamente, asì como tambièn he dado cursos de primeros auxilios en escuelas tanto a padres de familia como a maestros; y a algunos grupos de personas de la tercera edad les he impartido charlas sobre el ” autocuidado” de enfermedades crònicas como: la diabetes,la hipertensión, las hiperlipidemias,la depresión y otras enfermedades mentales.

Para la navidad del 2005 tuve una recaìda muy fuerte con una crisis manìaca, estuve hospitalizada para estabilizarme; pero luego caì en un estado depresivo muy severo. Durante todo el año 2006 recibí diferentes medicamentos en dosis muy altas (con efectos secundarios aùn más desagradables) y a los cuales no respondìa. Cada dìa que pasaba era màs desesperanzador no solo para mí, sino también para mi familia y para mi doctor. En un momento de los màs oscuros que hemos pasado mi familia y yo; en un estado sicoemocional y espiritual de verdadero desierto y desesperación, mi psiquiatra el Dr. Pérez Desanti me propuso un tratamiento alternativo, muy nuevo en el paìs, ya que apenas a principios del 2006 habìa entrado en funcionamiento. Éste era La Estimulación Electromagnètica Transcraneal dada por los Dres. Sancho Torres y Mesén. Decidì recibir el tratamiento como ùltimo recurso, durante los ùltimos dìas del 2006, con una actitud escèptica (sin fe dirian otros). “Y LA LUZ SE HIZO PARA MI” ya para la quinta sesiòn de la terapia habìa disminuido las dosis de medicamentos a la mitad. Recibì el año nuevo 2007 junto a mis seres queridos con una gran sonrisa de felicidad, y al cabo de solamente diez sesiones, mi condiciòn dio un giro de 180 grados, la luz disipó las tinieblas, y recuperè mi vida.

El transcurso de este año ha sido muy satisfactorio para mi familia y para mí, tomé de nuevo las riendas de mi vida y de mi hogar, estoy activa fìsicamente, mis relaciones familiares y de pareja estàn equilibradas. En palabras de mi psiquiatra, el Dr. Pérez Desanti, “me veo radiante” y yo le agrego me siento plena y feliz.

Actualmente, visito a mi mèdico mensualmente, y sigo tomando tratamiento medicamentoso, pero en dosis mìnimas, para mantenimiento.

Marlene