“La gente se sorprende de ver el cambio en mi”

Para mí la estimulación magnética transcraneal fue como un tipo de milagro ya que yo no tenía ninguna esperanza para recuperarme de la depresión, ya había probado todas las pastillas del seguro y también algunas que mis papas me compraban pero así como empezaba con mucha fe cada tratamiento así esta fe se desvanecía al ver que todo seguía igual.

No tenía ni deseos ni metas, ni ganas de vivir. Aveces el solo hecho de abrir los ojos en la mañana era una desgracia para mí, me sentía inútil y dormía todo el día para que el tiempo pasara y así no sentirme tan desgraciada.

Lloraba todos los días, la angustia era tan fuerte que tenía ganas de hacer lo que fuera hasta de quitarme la vida con tal de no sentirla. Todos mis pensamientos eran negativos, yo creía que me iba a volver loca, estuve internada tres veces en psiquiatría del Hospital Calderón Guardia por lo que tampoco podía estudiar, pasaba sedada todo el día pero lo peor era que no me veía futuro; estaba sumergida en un hueco del que creía que nunca iba a poder salir.

Hasta que tuve la oportunidad de conocer sobre esta terapia, cuando la empecé yo ya estaba cansada de tanto luchar, a los días sentí que ya tenía más energías para hacer las cosas, ya no dormía todo el día. Pasaron las sesiones y en la última sesión sentí muchísimo miedo ya que esta era la única manera de curarme y sentía miedo de que no fuera así.

Al tiempo simplemente se me olvidó como era la Carolina de antes ya que ahora tenía metas, ganas de vivir y quería recuperar todo el tiempo que había perdido; ya socializaba mas, volví a la universidad y seguí siendo igual de inteligente y aplicada que antes. Ahora soy feliz y le doy gracias a Dios y a los doctores por devolverme la vida, suena extraño pero volví a renacer. Ahora todos los días tengo ganas de hacer algo nuevo, ya ni me acuerdo que era llorar.

Mi vida dio un cambio gigantesco, la gente se sorprende de ver el cambio en mí. Con el tiempo me bajaron la dosis del medicamento, no me canso de darle gracias a Dios por la oportunidad que me dio, ahora soy diferente y se enfrentar los problemas con mayor fuerza.

Gracias al Doctor Jorge León por todos sus consejos, nunca los voy a olvidar porque me han servido mucho y gracias por las fuerzas que me dio en esos momentos tan difíciles de mi vida.

Carolina